El Complejo Cultural Universitario (CCU) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se convierte en el escenario de un diálogo fascinante entre los siglos. Este mes, inauguró la exposición «La conformación del gusto. Muestrario del coleccionismo poblano«, una curaduría de la doctora Adriana Alonso y el doctor Carlos Felipe Suárez que presenta más de cien piezas provenientes de seis acervos privados de la región .
La muestra, que permanecerá abierta hasta el mes de abril con entrada libre, propone una reflexión profunda: el gusto artístico no es un concepto fijo, sino una construcción social, histórica y emocional que se transforma con el tiempo y revela las identidades de una comunidad . A través de disciplina, pasión y rigor, los curadores trazan un mapa del coleccionismo local que va desde la élite novohispana hasta los aficionados contemporáneos.
Un recorrido por siglos de patrimonio
La Galería de Arte del CCU reúne obras que abarcan desde el siglo XVII hasta los albores del siglo XX . Los visitantes pueden admirar creaciones de destacados artistas poblanos como Miguel Jerónimo Zendejas, José Luis Rodríguez Alconedo y Francisco Morales Van den Eyden, junto a maestros de otras regiones como el jalisciense Hermenegildo Bustos .
Uno de los núcleos destacados lo conforman 31 retratos del periodo independentista, que ofrecen una mirada íntima a la sociedad de la época . Además, la exposición dedica un espacio a la riqueza artesanal con 15 «maques» michoacanos (piezas laqueadas) de los siglos XX y XXI, e incluye una investigación del historiador Arturo Córdova Durana sobre la colección de la hacienda jesuita de San Miguel Atotoltepec .
Del coleccionista como custodio a la «construcción del gusto»
La exposición va más allá de exhibir objetos valiosos; busca humanizar la figura del coleccionista. «Queremos eliminar esa sombra de que el coleccionista fue únicamente aquel adinerado snob«, explica el co-curador Carlos Felipe Suárez . En su lugar, presenta perfiles diversos: herederos, empresarios, académicos y artistas cuyo común denominador es el compromiso con la preservación e interpretación del patrimonio .
La muestra subraya cómo el gusto en Puebla se forjó tempranamente, influenciado por la pintura religiosa traída por el clero y las fortunas de encomenderos, para luego transformarse con procesos históricos como las Leyes de Nacionalización de Bienes en el siglo XIX, que dispersaron y reconfiguraron los acervos . «La conformación del gusto» es, en definitiva, una invitación a entender que detrás de cada obra hay una historia personal y colectiva que define lo que una sociedad decide atesorar.




