El programa “CLS-A-Fuerte: de la evidencia a la escuela” desarrolla habilidades socioemocionales en niñas y niños con problemas de atención y conducta. Sus avances, retos y alcances fueron presentados en una jornada de trabajo celebrada en el salón Barroco del Edificio Carolino, con la participación de docentes, autoridades educativas y universitarias.
Esta intervención psicosocial, impulsada por la Universidad de California, la Universidad Autónoma de Sinaloa y la BUAP, logró implementarse en 16 escuelas de Sinaloa y Puebla. El programa benefició directamente a 117 alumnos de primaria, así como a sus padres de familia, y contó con la participación de 86 docentes.
Juan Pablo Padilla Martínez, director general de Investigación de la BUAP, indicó que en este ejercicio se vinculan la política pública, la realidad en las aulas y la investigación que se realiza en las universidades, las cuales deben ser el puente activo entre el conocimiento y las necesidades más sentidas de la sociedad.
Por su parte, Lauren Marie Haack, directora del proyecto e investigadora de la Universidad de California, San Francisco, dio cuenta de las experiencias en las primarias públicas y el impacto del programa en las dinámicas escolares y familiares de más de 100 niños . Recordó que el modelo fue creado por la doctora Linda Pfiffner a partir de un estudio con 159 familias en 23 escuelas, y que en 2016 se implementó una adaptación cultural en Culiacán, Sinaloa. A partir de 2024, tras la pandemia, se retomó de forma presencial en Culiacán, Los Mochis, Puebla y Cholula.
En el evento también estuvieron presentes Héctor Rojas Hernández, director de Educación Especial de la Secretaría de Educación Pública del estado de Puebla; Jaqueline Villegas Contreras, de la Universidad de California; Karla Villaseñor Palma, investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP y responsable del programa; así como Andrea Zurita Toledo, coordinadora del programa en Puebla.





